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Pescado y marisco reducen riesgo cardiovascular hasta 45%, según experta
El consumo habitual de pescado puede disminuir hasta un 20% el riesgo de mortalidad por infarto y un 45% el riesgo de sufrir un ictus, según la dietista-nutricionista Sara Hermana, embajadora de Pesca España.
El pescado es un alimento que puede integrarse fácilmente en una dieta equilibrada y aportar beneficios significativos para la salud cardiovascular. Así lo señala la dietista-nutricionista Sara Hermana, embajadora de Pesca España, con motivo del Día Mundial del Corazón.
Los ácidos grasos omega-3 presentes en pescados y mariscos constituyen uno de los principales nutrientes que explican el interés de estos alimentos desde el punto de vista cardiovascular. Según la experta, los omega-3 ayudan a reducir el colesterol LDL, mejorar la circulación y disminuir la presión arterial, lo cual contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, infartos e ictus.
Los números que respaldan el consumo de pescado
Diversas evidencias científicas indican que el consumo habitual de pescado puede reducir hasta un 20% el riesgo de mortalidad por infarto agudo de miocardio. Además, se ha relacionado con una disminución de hasta un 45% en el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.
Un dato relevante es que por cada incremento de 20 gramos de pescado en la dieta se produce una reducción del 4% en el riesgo de mortalidad cardiovascular. Esto significa que incorporar pequeñas cantidades de pescado de forma regular puede generar beneficios acumulativos importantes para la salud del corazón.
El pescado no solo aporta ácidos grasos omega-3, sino que también proporciona proteínas de alta calidad, vitaminas y minerales esenciales para el funcionamiento del organismo. Por ello, puede formar parte de una alimentación variada y equilibrada sin necesidad de realizar cambios radicales en la rutina alimentaria.
Por qué importa
Las enfermedades cardiovasculares representan una de las principales causas de mortalidad en España y Latinoamérica. Los datos sobre los beneficios del pescado ofrecen una herramienta preventiva accesible: modificar hábitos alimenticios puede marcar una diferencia considerable en la salud cardíaca a largo plazo.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda consumir entre 3 y 4 raciones de pescado y marisco a la semana dentro de una alimentación equilibrada. Esta indicación es particularmente relevante porque el pescado puede conseguirse en diversas formas, incluyendo opciones frescas, congeladas y en conserva como sardinas, caballa, atún o melva, que permiten preparar platos sencillos y nutritivos.
Qué puedes hacer
Para aprovechar los beneficios cardiovasculares del pescado, considera aumentar su consumo hasta alcanzar las tres o cuatro raciones semanales recomendadas. Puedes incluir pescados grasos como sardinas, caballa o salmen, que son especialmente ricos en omega-3. Las conservas de pescado representan una alternativa práctica y económica para incorporar este alimento en la dieta de forma regular.
No es necesario realizar cambios drásticos en la alimentación. Incluso pequeñas adiciones de 20 gramos de pescado pueden contribuir a reducir el riesgo de mortalidad cardiovascular. Conviene combinar el consumo de pescado con otros hábitos saludables como la actividad física regular y una dieta variada rica en frutas y verduras.
Con información de Diario AS.
Fuentes


