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Expertos alertan que la IA eleva el riesgo de seguridad en la cadena de proveedores
Un foro en Murcia analizó cómo los modelos de inteligencia artificial facilitan ataques a través de proveedores, con un 46% de brechas de seguridad originadas en terceros.
La Sala de Catas de Estrella de Levante en Murcia fue escenario de un foro especializado en ciberseguridad donde expertos alertaron sobre los crecientes riesgos que la inteligencia artificial plantea para las empresas, particularmente a través de su red de proveedores.
El evento, celebrado el pasado jueves y enmarcado en el ciclo Cybeer impulsado por la empresa Itres, llevó por título 'Tu proveedor también es tu perímetro'. Los ponentes coincidieron en que el desarrollo rápido de los modelos de IA está transformando radicalmente el panorama de amenazas digitales.
Javier Medina, cofundador de Itres, explicó durante su intervención que los modelos de inteligencia artificial actuales ya poseen conocimientos equivalentes a los de un experto con más de 25 años de experiencia. Esta capacidad les permite razonar, crear código y procesar información de manera similar a los seres humanos, pero a una velocidad mucho mayor, lo que representa un riesgo significativo para la seguridad empresarial.
José Alemán, ingeniero sénior de ventas de ciberseguridad en Fortinet, participó como ponente. Antes de incorporarse a Fortinet, Alemán trabajó para Kaspersky y Google. El experto señaló que cada vez se otorga más acceso a la IA dentro de las organizaciones, lo que amplifica los problemas existentes con los proveedores de servicios y tecnología.
Según datos citados durante el foro, el 46% de las brechas de seguridad tienen origen en un tercero, es decir, en proveedores o socios comerciales que forman parte de la cadena de valor de las empresas. Aunque la percepción empresarial es consciente de esta problemática, los ponentes señalaron que aún no se implementan soluciones adecuadas para prevenir estos incidentes.
Los riesgos identificados incluyen proveedores falsos que explotan el canal de confianza para obtener información sensible, APIs sin protección adecuada, aplicaciones construidas directamente con IA y el uso no gobernado de estas herramientas por parte de los empleados. Los expertos advierten que la misma IA utilizada para ayudar a las empresas también es empleada por los atacantes.
Por qué importa
La inteligencia artificial ha democratizado la capacidad de realizar ataques sofisticados. Los sistemas actuales pueden leer correos electrónicos y realizar llamadas con capacidad de imitación de voz, lo que hace que las técnicas tradicionales de verificación resulten insuficientes. Los ponentes enfatizaron que el perímetro de seguridad de una empresa ya no termina en su cortafuegos, sino que se extiende hasta el último proveedor con acceso a sus sistemas.
Miguel Ángel Guillén, director TIC y profesor doctor en la Universidad Católica de Murcia, indicó que ningún correo debe considerarse confiable, ni siquiera aquellos aparentemente enviados por un jefe o un proveedor legítimo. Advirtió que se necesitan nuevos sistemas de verificación porque un simple correo o una llamada telefónica ya no son suficientes para confirmar la identidad de quien contacta.
Qué puedes hacer
Los expertos recomendaron implementar el modelo de confianza cero, que consiste en nunca confiar por defecto y hacer que cada dispositivo o sistema cuestione continuamente cada acceso solicitado. Entre las acciones prácticas mencionaron auditar el código de los proveedores, inventariar todos los activos tecnológicos de la empresa, dar directrices claras a los empleados sobre el uso seguro de la IA, segmentar las redes internas, crear sistemas resilientes por defecto y reforzar los controles básicos de seguridad.
Guillén sugirió también generar una cultura de mecanismos y anclajes de seguridad a la hora de programar y desarrollar código, además de formar a los empleados sobre las limitaciones y riesgos del uso de estas herramientas, similar a lo que se hizo en su momento con internet y el correo electrónico. La recomendación final fue clara: hay que auditar continuamente y reforzar la confianza cero porque la IA lo cambia todo de forma muy rápida.
Con información de La Verdad.
Fuentes


