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Así usan las llamadas silenciosas para robar tu voz con inteligencia artificial
Las llamadas en las que nadie responde pueden ser un método para recopilar fragmentos de voz y preparar estafas con IA, advierte Kaspersky.
Recibes una llamada de un número desconocido, contestas y del otro lado solo hay silencio. Después de unos segundos, la comunicación se corta. Aunque parece una llamada equivocada, podría tratarse de un sistema automatizado que busca confirmar que tu número está activo y recopilar fragmentos de tu voz para usarlos en fraudes posteriores con inteligencia artificial.
Kaspersky, firma de ciberseguridad, advierte que estas llamadas silenciosas pueden tener varias explicaciones. En algunos casos se trata de fallas técnicas o sistemas de centros de llamadas, pero también pueden intervenir bots que marcan números para verificar cuáles se encuentran activos.
El problema se incrementa con el uso de inteligencia artificial. Según la firma de seguridad, un agente automatizado puede analizar la respuesta de quien contesta para determinar si el número está activo y decidir si la comunicación debe transferirse posteriormente a una persona.
Qué pueden saber con tu voz
Apenas pronunciar algunas palabras durante una llamada puede proporcionar más información de la que parece. Mediante el análisis de la voz es posible obtener indicios sobre la región o el acento de una persona, su edad y sexo aproximados, así como conocer los horarios en los que suele responder el teléfono.
También puede servir para evaluar qué tan susceptible podría ser un número a futuros intentos de fraude. Los sistemas pueden identificar si una persona responde rápidamente, permanece en la llamada o acostumbra contestar números desconocidos.
Uno de los riesgos principales es la recopilación de fragmentos de voz. Según Kaspersky, unos segundos de audio pueden utilizarse para intentar generar una voz falsa. Aunque una o dos palabras aisladas podrían no ser suficientes para obtener una réplica convincente, los delincuentes pueden reunir grabaciones de distintas llamadas.
Este tipo de tecnología puede emplearse posteriormente en estafas en las que los atacantes se hacen pasar por familiares, compañeros de trabajo o superiores para solicitar transferencias de dinero, códigos de autenticación u otra información sensible.
Por qué importa
El contexto en México es particularmente preocupante. De cada nueve mexicanos que confían en poder reconocer un fraude financiero, seis terminan siendo víctimas, según datos mencionados por El Economista. Esto muestra la vulnerabilidad de la población ante tácticas cada vez más sofisticadas.
Meta ha desactivado más de 3.7 millones de cuentas ligadas a estafadores en Facebook e Instagram, lo que evidencia la magnitud del problema en plataformas digitales. Los fraudes con inteligencia artificial representan una evolución grave de las técnicas tradicionales, ya que permiten crear voces prácticamente indistinguibles de las originales.
Qué puedes hacer
Haber contestado una llamada silenciosa no significa que automáticamente hayas sido víctima de un fraude. Kaspersky precisa que una sola llamada no representa un riesgo inmediato, aunque sí puede confirmar que el número está activo y que su propietario responde llamadas desconocidas.
Para reducir riesgos, la firma recomienda evitar contestar llamadas provenientes de números ocultos o desconocidos, no devolver inmediatamente una llamada sospechosa y esperar a que sea quien llamó quien hable primero. Si después de contestar únicamente se escucha silencio o ruidos extraños, la recomendación es colgar.
También se sugiere bloquear números sospechosos y evitar proporcionar el teléfono personal en formularios o páginas web cuya procedencia no sea confiable.
Las llamadas silenciosas no necesariamente significan que alguien esté intentando clonar tu voz. Sin embargo, el uso de bots e inteligencia artificial ha convertido unos cuantos segundos de conversación en información que puede ser aprovechada para preparar ataques de ingeniería social más sofisticados.
Con información de El Economista.
Fuentes


